-Comete usted un error-
dijo el genio al ser vomitado por la lámpara,
y el sepulturero al otear, pala en mano,
mi cortejo fúnebre,
y la llama del encendedor,
y el fondo del vaso, ahogado de nuevo,
y la musiquita del despertador de ayer,
y el espejo meditabundo mirando mi cogote esta mañana,
dijo
dijeron
-Comete usted un error-.

Me tratan de usted
por pura economía,
porque en un tú los errores son más caros y rechonchos
y la tilde pesa como secando un manantial.
De tú me tratan los cuadernos
porque no tienen alma ni conciencia.
Son animales rutinarios
y se dejan violar por mis errores.
Devoran el pasto que me crece por las noches
haciendo de tripas, corazón;
de dientes, corazón;
de extraños, corazón.

Estoy actualizando mis archivos.
Lleva tiempo,
ese que no tiene sentido.

99%

Finalizando.

Reiniciar.

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