Dejen salir antes de entrar.
Dejen salir antes de entrar.
Salir antes de entrar.
Quiero salir.
Salir.
Sólo salir.
Antes de entrar.
Antes de que intentes entrar
quiero salir.
¡Eh tú!, quiero salir.
Dejen salir.
Déjame salir antes de entrar.
Estás presionando con tu dedo el botón de apertura.
Estás presionando con tu pene la puerta del metro.
Estás presionando con tus 90 kilos de músculo mis ganas de salir.
Déjame salir
antes de entrar.
Dejen salir.
Dejen salir al pus antes de cerrar la herida.
Dejen salir al recuerdo antes de instalar el sofá.
Dejen salir al pene antes de meter otro.
Dejen salir al verso antes de meter la mierda.
Dejen salir al gato antes de cerrar la puerta.
Dejen salir al frío antes de encender la leña.
Dejen salir al llanto antes de inventar la risa.
Dejen salir al deseo antes de encerrar al monstruo.
Dejen salir, coño, ¡dejen salir!
O me lío a hostias y aquí no entra ni Dios, ni los dioses, ni los endiosados lamepollas autobendecidos.
Hay mucho que sacar antes de meter nada.
Métase en sus asuntos, si quiere,
Y déje que salgan los míos de una vez por todas
antes de que me ahogue
con tanta papilla de corazón
en el gaznate,
en el vagón,
en la boca.