LA MITAD DE MÍ

No vengas todavía ropa de diario

luz nuclear hallazgo dolor de piernas.

La mitad de mí se atrinchera en otro aquí y ahora

poblado de deseos palabras silenciadas

lejos de la conciencia guadaña

besándote los pechos pequeños como nubes de algodón.

La mitad de mí se mira los zapatos

equivocados en un paisaje selvático y lunar

mientras te ríes a mi lado haciendo brotar las orquídeas.

La mitad de mí es mucho más mitad

que la otra mi mitad que duerme sola

y está imposiblemente calibrada

para no asomarse a los balcones

ni pedir nada ni andar de puntillas

sobre la arena del tiempo.

Siempre pierde mi mitad nocturna

mitad mensajera de secretos cóncavos en mi ojo tu ojo

mitad herida cada madrugada

que se marcha a rastras dejando un reguero

de almas microscópicas viñetas de mí mismo

que siempre vuelve brillante obsidiana

obsesión brillante molde negativo

a dejarme en la cama como ofrenda

tu forma en la cuenca de mis manos

el sabor de tu saliva en mi recuerdo.