casi
casi
casi
sin tiempo
de nuevo
helado
como un mamut
despistado
herido
lanceado
lanzado
contra la sombra
del mañana
buscando
el pigmento
rojo
que te cuente
cuánto me sacude
tu cerebro
tu caminar bípedo elegante
las lentes de tus ojos
la mueca ruidosa con la que enseñas los dientes.
Si no tuviera colmillos
me acercaría
abriendo
mi potente corazón helado
por detrás
me acercaría
a abrazarte
con mi brazo
imaginado.